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Dejando atrás al Plazo Fijo

Pareciera que invertir en La Bolsa es solo para aquellos grandes inversores, expertos y arriesgados. Sin embargo, allí dentro hay un gran mundo por descubrir para aquellos pequeños inversores, conservadores y que recién dan sus primeros pasos en el alocado mundo de las inversiones bursátiles.

Hoy les queremos contar sobre la Caución Bursátil, un instrumento no tan conocido pero muy interesante por su gran liquidez, flexibilidad, seguridad y rentabilidad.

La Caución Bursátil es un préstamo de corto plazo (de 7 a 120 días), en el cuál, a diferencia de otras herramientas, no se le presta el dinero al banco, sino que quien entrega los fondos se los brinda a otro inversor. Por lo tanto, aquí vemos que entran en juego dos partes. La primera parte se denomina “Colocadora” (inversor que “coloca” la plata en el mercado), es quien busca una rentabilidad por el dinero invertido. La otra parte es la “Tomadora”, quien, por el contrario, recibe ese dinero y al finalizar el plazo pactado, lo devuelve, sumando intereses.

Los inversores que se inclinan por las cauciones son aquellos con perfil conservador, que desean realizar una inversión segura y a corto plazo. Actualmente, este tipo de instrumentos está ofreciendo un rendimiento en torno al 50% anual (luego, la tasa será proporcional al plazo que se desee).

 
Cauciones vs Plazos Fijos y Fondos Comunes de Inversión 

Los Plazos Fijos y los Fondos Comunes de Inversión son instrumentos muy conocidos y utilizados por el común de los inversores. Veamos las principales diferencias con las Cauciones Bursátiles.

Primero que nada, definamos brevemente ambos instrumentos.
1) El Plazo Fijo es un préstamo a corto plazo, que un inversor realiza en una entidad bancaria, por una tasa asegurada al momento de realizar el préstamo.
2) Un Fondo Común de Inversión es un patrimonio formado, entre otros, por instrumentos tales como plazos fijos, bonos y/o acciones, locales o internacionales. Por lo tanto, el rendimiento del Fondo dependerá del rendimiento individual de cada uno de sus componentes. Es decir, estamos frente a una inversión de tipo variable.

Si bien la Caución tiene varias similitudes con un Plazo Fijo, también presenta ciertas ventajas:
- Tasa de interés superior
- Mayor flexibilidad en el plazo
- Mayor seguridad. El Tomador debe depositar en garantía títulos que serán inmovilizados y vendidos en caso de que no devuelva el dinero.
- Liquidez. Si bien no son conocidas por el común de la gente, son el segundo instrumento más operado luego de los Títulos Públicos. 

En el caso del Fondo Común, la realidad es que son aún más flexibles que las Cauciones ya que, si se desea, se puede disponer del dinero en el momento. La principal diferencia radica en que el Fondo ofrece una rentabilidad variable (ya que depende del rendimiento de sus componentes), mientras que en la Caución es fija. Justamente por esa renta variable y ese riesgo al que se enfrenta el inversor, el Fondo puede llegar a dar un rendimiento mayor al de la Caución. Por lo tanto, podríamos decir, que el primero es una mejor opción para aquel inversor un poco más arriesgado, mientras que la Caución es para el inversor conservador y averso al riesgo.

 

A la hora de invertir, es recomendable armar una Cartera de Inversión, que le permita al inversor colocar su dinero en varios instrumentos a la vez, buscando una mayor rentabilidad total según los diferentes niveles de riesgo que se pueda asumir. Ahora que se conocen los beneficios de las cauciones bursátiles, desde nuestra parte recomendamos armar una cartera que incluya tanto Cauciones como Fondos Comunes de Inversión. Es decir, sugerimos reemplazar el Plazo Fijo por la Caución, pero no desprenderse totalmente del dinero invertido en un Fondo, ya que, entre ambos instrumentos, se puede obtener una muy buena rentabilidad en el corto plazo.

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