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LOS BUENOS PRECIOS SON…

Cuando decimos que un precio es bueno o malo ¿cuál es el punto de partida para tal afirmación?
Algunas alternativas para establecer puntos de comparación que permitan calificar un precio como bueno o malo son, respecto a precios del pasado y/o precios proyectados a futuro, o respecto a costos de producción del bien preciado, relacionando el precio a la rentabilidad de un proceso productivo.
La semana pasada el mercado esperaba ansioso dos informes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Uno de ellos mostró el saldo 20/21 de soja, maíz, trigo y otros granos, al 1° de marzo del 2021 en Estados Unidos, explicando el nivel de desaparición de mercadería física en el trimestre de diciembre 2020 a febrero 2021. Este informe era muy importante, dadas las aceleradas compras de la exportación, y se esperaba un stock de soja muy reducido, y de maíz relativamente inferior, comparado con el año pasado a igual fecha. Los volúmenes de stock anunciados por el USDA, fueron inferiores a los bajos volúmenes esperados por el mercado. El otro informe mostró la intención de superficie de siembra 21/22 en USA, y se anunciaron superficies de soja y maíz menores a lo esperado por el mercado, si bien este no es un dato definitivo hasta que se complete la siembra, es una primera y muy tenida en cuenta aproximación de la potencial cosecha nueva. Ambos informes, con menos stock de cosecha vieja y menos superficie de siembra de la nueva según lo que se esperaba, causaron fuertes subas en el mercado internacional de referencia, Chicago. Los precios locales, sin embargo, no se movieron a la misma velocidad, y, frente a los feriados de Semana Santa, cerraron con leves movimientos tanto en el disponible como en los precios futuros MATBA-ROFEX.
Esta información se acumula a mucha otra desde Sudamérica, como el clima en Brasil y los riesgos de lluvias inferiores a lo normal durante abril, mes crucial para el maíz safriña, y la cosecha de maíz y soja en Argentina con rendimientos altamente heterogéneos. Frente a tanta información y expectativa, volvamos al planteo inicial, los buenos precios ¿son?

 
Fuente: Elaboración propia en base a pizarra Rosario, y cierre de futuros MATBA-ROFEX al 31/03/2021

Si el punto de partida para calificar los actuales precios como buenos son los precios del pasado, en el gráfico tenemos la evolución de precios de la pizarra de soja Rosario desde inicios del 2020 hasta fin de marzo 2021, y vemos que podríamos calificar los precios actuales como muy buenos en los últimos meses, en noviembre 20 y enero 21 fueron mejores, pero los últimos no se alejan tanto. Si tomamos los precios del futuro, según cotizaciones de cierre del MATBA-ROFEX a fin de marzo, tenemos que los precios de julio a noviembre 21 son casi idénticos, algo mejores que los actuales, pero tampoco tan alejados como para motivar derivar ventas.
Si analizamos entonces los precios según la pizarra del disponible en Rosario, o el futuro más cercano, mayo 2021, tenemos precios que pueden verse como máximos y/o los mejores a los que podríamos liquidar mercadería vieja y nueva, pero ¿el mercado seguirá ofreciendo subas, que hagan que estos precios se vean no óptimos dentro de unos meses?
Por otro lado, si el punto de partida para calificar los precios son los costos de producción, ligados a rendimientos a la vista, que resulta en una medida de rentabilidad, tenemos la referencia de los objetivos planteados a la hora de iniciar la planificación de la campaña. Entonces si analizamos los precios según la rentabilidad, el resultado dependerá de cada sistema productivo, según variables como pago de alquileres, costo de insumos, labores, fletes, etc.
Si calificamos los precios según el mercado, la pregunta es cuanto más puede subir, y si calificamos según nuestros costos, la pregunta es cuanto más los puedo diluir y elevar la rentabilidad. La primera postura nos lleva a analizar el mercado, los datos tranquera afuera, los máximos precios en campañas pasadas, y los riesgos por venir, todo dice que estos precios podrían continuar por los próximos meses, y aún tener oportunidad de captar mayores subas. La segunda postura nos lleva a considerar los niveles de rentabilidad que pueden ser alcanzados con la cosecha actual a estos precios, y nos pone de pie sobre la base de nuestra realidad, respecto al saldo 19/20, a la cosecha entrante 20/21, y a los presupuestos de la 21/22.
Lograr rentabilidad es una meta relativa, considerando el destino de esa renta. Cuando la venta de granos se traduce en compra de insumos, entonces mayores precios de venta, eleva la capacidad de compra de cada tonelada vendida, y eso lleva actualmente a importantes cancelaciones de costos de insumos de la campaña actual, así como adelanto de compras hacia la campaña que viene. Cuando la venta se traduce en inversiones, dependerá de las alternativas financieras disponibles y la posibilidad pagar menores tasas a través de créditos, respecto a las que ganaría postergando ventas, actualmente no abunda esa relación de tasas, sino por el contrario, se ofrecen financiaciones usando el grano como moneda de cambio, lo que pone los precios actuales en buen lugar para cerrar inversiones. Por último, si la venta se traduce en atesoramiento, no invertido y/o gastado en el corto plazo, el dilema es como evitar pérdida de valor ante una macroeconomía inflacionaria y una moneda en permanente devaluación. Es aquí cuando cobra importancia considerar, por un lado, los costos de traducir las ventas en Dólar MEP, por atesorar en moneda dura, y por otro los riesgos de atesorar granos, por cambio de tendencia de precios, por pérdida de físico según lugar y seguridad de almacenaje, etc.

Conclusiones: Cuando decimos que un precio es bueno o malo, depende del marco de referencia en el que base esa apreciación, tranquera afuera según la evolución pasada y proyectada a futuro del mercado, tranquera adentro según nuestros costos, producción y rentabilidad proyectada. Al final, los buenos precios son los que realmente tomamos, y transformamos en crecimiento y desarrollo de nuestras agro empresas y familias.
Hay buenos precios cuando hay buenas decisiones de qué hacer con ellos.
Marianela De Emilio
Ing. Agr. Msc. Agronegocios
03471-15556108
marianelasabrina@hotmail.com
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