20Feb
Informes de Salvador Di Stefano
20/02/2026
AB4 Con dólar afuera del radar
El país está recibiendo un importante ingreso
de dólares, el gobierno paga deudas, y fortalece su posición financiera. El
dólar se derrite, activos a la suba.
El Banco central República Argentina ha
comprado más de U$S 2.000 millones contra emisión monetaria, y dicha emisión la
está absorbiendo el Tesoro nacional, sacando dichos pesos del mercado, lo que
nos muestra una cantidad fija de moneda que no debería interferir en una suba
en los índices de precios.
El gobierno desde pasadas las elecciones
honró todo tipo de compromisos que tenía por delante; le pago a los bonistas,
al FMI y devolvió U$S 2.500 millones que había tomado del Swap de Scott Besent.
Todo esto lo pudo realizar por la gran colocación de obligaciones negociables
del sector corporativo a escala internacional, y los bonos provinciales
emitidos, de los cuales muchos aún no han sido liquidados. Si a esto le sumamos
el probable desembolso de dólares por las inversiones extranjeras directas a
través de los RIGI, la afluencia de dólares a la economía domestica resulta muy
importante.
Por ahora, y solo por ahora, el BCRA
compra dólares, y retira pesos, pero si en los meses sucesivos hay demanda de
pesos, probablemente no habría necesidad de retirar dichos pesos del mercado.
Recordemos que estamos en el marco de una cosecha récord, que aún no se termino
de definir, con un clima que en las últimas semanas le fue esquivo, pero que
apunta a una liquidación de dólares muy importante para los meses que van de
marzo a julio próximo.
En este contexto, para el 30 de junio, podríamos
estar con reservas en torno de los U$S 50.000 millones, y probablemente más
cerca de colocar un bono en los mercados voluntarios de deuda. Argentina
quisiera colocar deuda, si solo sí, la tasa de riesgo país que convalide sea más
baja que la actual, esto implicaría que los bonos soberanos a 10 años rindan
menos del 8,0% anual.
En la actualidad un bono como el AL29
rinde el 7,1% anual, el AL30 el 7,7% anual, y el bono AN29 rinde el 8,4% anual.
El bono AL35 rinde el 8,9% anual, y esta más cerca de llegar a un rendimiento
del 8,0% anual y nos abra las puertas para una colocación en el exterior. La
tasa de retorno de un bono de tesorería a 10 años se ubica en el 4,16% anual.
Desde noviembre del año 2024 a la fecha
el real brasileño tuvo una apreciación del 18%, las monedas emergentes se
fortalecieron contra un dólar americano que esta muy débil. En el caso de
Argentina, vimos una anomalía que fue la suba del tipo de cambio previo a las
elecciones presidenciales, en la actual coyuntura vemos un repliegue del dólar
a niveles más bajos. El 24 de octubre de 2025 el dólar mayorista estaba en $
1.485,9, en la actualidad esta cotizando en torno de los $ 1.400 y con grandes
posibilidades de que dicha baja se profundice en los meses que siguen.
El índice de inflación de diciembre fue
2,8% y en enero 2,9%, entra ambos suman el 5,8%, si lo anualizamos elevando ese
valor a la 6 nos da una tasa del 40,1% anual, algo inadmisible para un plan
económico con ancla cambiaria, monetaria y fiscal. El único camino viable es
más superávit fiscal, seguir el camino de cero emisiones monetarias, y baja del
tipo de cambio, ya que en la previa de las elecciones tuvimos una suba
desmedida.
Bajo estos supuestos, creemos que la
economía seguirá con una tasa de interés positiva frente a la inflación, que va
a generar un daño colateral en la actividad económica, pero que será funcional
a una merma en los precios en los meses venideros.
Un peso más fuerte, hará que disminuyan
los precios de los productos importados, y que muchos productos que eran competitivos
en el exterior, comiencen a ofertarse en el mercado interno, con lo cual no hay
duda de que los precios ajustarán a la baja.
En este contexto, no luce atractivo
comprar dólares, más bien es altamente recomendable invertir en colocaciones en
pesos a tasa variable. Un bono en pesos que ajusta por inflación como el X30N6
rinde inflación más 7,5% anual, y un bono en pesos como el S30N6 rinde el 37,0%
anual, como ambos vencen el 30 de noviembre del año 2026, la comparación entre
ambos estaría descontando una inflación esperada del 27,4% anual, que luce
elevadísima en función de las medidas monetarias, cambiaria y fiscales que esta
tomando el gobierno. Por ello, recomendamos colocarse en tasa fija, en un bono
como el S30N6 y no en títulos ajustados por inflación.
Los bonos soberanos en dólares siguen
teniendo atractivo, pero ahora en el tramo largo de la curva, en breve el
riesgo país podría ubicarse en un nivel similar al riesgo corporativo de igual
plazo, con lo cual nos parece que los bonos soberanos corren con ventaja frente
a las Obligaciones Negociables.
En cuanto a las acciones, estamos próximos
a que llegue el balance de Mercado Libre, importantes bancos del exterior presagian
buenos resultados y precios objetivos mucho más altos que los actuales.
Si a esto le sumamos la expectativa que despiertan las empresas ligadas a energía, Argentina muestra un gran potencial para ganar dinero invirtiendo en activos financieros, y salir del ostracismo y popular compra de dólares como forma de ahorro.
Esta nota fue publicada en IProfesional