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NOS AUSPICIAN

Esta semana en Wall Street

Buena parte de los datos macroeconómicos entrantes que conozcamos  esta semana podrían afectar el tono de la última reunión del Comité Federal de Mercados Abiertos de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) el próximo 10 y 11 de diciembre. Dado que ya hemos entrado en el periodo de silencio obligado por parte de los principales funcionarios del banco central estadounidenses, los inversores no tendrán la oportunidad de evaluar las reacciones de estos al ISM manufacturero (lunes), las ventas de vehículos (martes), la encuesta de empleo privado de ADP y el ISM servicios (miércoles), seguido por del informe de empleo del mes de noviembre y el sentimiento del consumidor (viernes).

Sin duda, las nóminas no agrícolas, con el consenso estimando la creación de 165.000 empleos, serán el evento principal dato de la semana. Pese al regreso de los trabajadores de GM tras la huelga, el ritmo subyacente de creación de puestos de trabajo privados podría ser un poco más bajo que la promedio de 138.000 de los últimos seis meses. De hecho, la media de las últimas cuatro semanas en las peticiones semanales de subsidio por desempleo ha sido el más alto desde mayo

A la luz de la debilidad en los ingresos personales de octubre la semana pasada, la Fed prestará mucha atención a los detalles de este informe. En este sentido, las proyecciones para la media de horas semanales trabajadas  (34.4, según el consenso) y los salarios medios por hora (+ 0.3%) darían como resultado que el cálculo de la nómina para el crecimiento del ingreso nominal aumentaría aproximadamente un 4,4% anualizado en el trimestre actual, según Deutsche Bank, en línea con la actual tasa de crecimiento interanual del ingreso nominal de octubre.

Seguramente, la tasa de desempleo permanecerá sin cambios en el 3,6%. Esto supone que la tasa de participación en la fuerza laboral podría reducirse una décima, hasta el 63,2%. Recordemos que el mes pasado la tasa de participación en la fuerza laboral alcanzó su nivel más alto desde agosto de 2013.

En resumen, los datos de empleo deberían ajustarse ampliamente a la narrativa actual de la Fed que ha destacado la solida creación de empleo en los últimos meses.

No obstante, hay otros datos que también podrían afectar la perspectiva de la Fed. El ISM manufacturero podría registrar un ligero repunte tras las cifras de las encuestas regionales publicadas hasta ahora, que han sido mixtas. En lo que se refiere al ISM no manufacturero habrá que prestar mucha atención al componente de empleo, que se recuperó 3,3 puntos el mes pasado hasta 53,7, su nivel más alto desde julio (56,2). La tendencia en esta serie suele ser un importante indicador de la tasa de crecimiento en las nóminas privadas.

El jueves conoceremos el dato definitivo de la balanza comercial y los pedidos de fábrica junto con los inventarios mayoristas del viernes, que permitirán agudizar las estimaciones de crecimiento para el trimestre en curso. La reducción prevista en el déficit comercial estaría motivada principalmente por la disminución tanto de las importaciones como de las exportaciones, lo que apoya el las perspectivas de un debilitamiento en el crecimiento global ante la persistente incertidumbre comercial.

Si bien  las conversaciones comerciales entre Estados Unidos y China sobre un acuerdo de "Fase I" siguen su curso, la amenaza de una mayor escalada arancelaria por parte de la administración Trump el próximo 15 de diciembre sigue sobre la mesa

No obstante, las previsiones de que la Fed mueva ficha es remota en estos momentos. Mientras los consumidores saquen músculo (se espera que el sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan en diciembre se sitúe en los 96,1) y el mercado laboral crezca a un ritmo saludable, Jerome Powell y sus chicos continuarán como meros espectadores de la continua expansión económica de EEUU.

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