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NOS AUSPICIAN

Esta semana en Wall Street

Esta semana, del lado macro, aquí en Estados Unidos, los inversores estarán muy atentos a la publicación de los datos de inflación (martes) así como de la producción industrial (jueves) y las ventas minoristas (viernes). También, contaremos con otras referencias como la encuesta de la Fed de Philadelphia y la confianza de la Universidad de Michigan. Fuera de nuestras fronteras, las ventas minoristas de China (miércoles) así como los datos de inflación de Reino Unido (miércoles), serán lo datos de mayor relevancia para los mercados globales.

El incremento de la tensiones entre Estados Unidos y China en la última semana se han convertido en carne de cultivo para avivar los miedos a una posible recesión global, reavivar el temor de que la guerra arancelaria se convierta ahora en una batalla en el mercado cambiario y acorralar así a los halcones entre los principales bancos centrales.

En la Reserva Federal, los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) ya están acostumbrados a las rabietas del presidente de EEUU, Donald Trump, quien continúa sus hirientes ataques contra la política monetaria del banco central estadounidense. Aún así, es ya casi inevitable atisbar al menos entre uno y dos recortes más de tipos antes de que termine el año.

Tras la rebaja de 25 puntos básicos el pasado 31 de julio, la rentabilidad del bono americano perdió la cota psicológica del 2%. Paralelamente, el dólar marcó máximos de dos años, lo que provocó que los bancos centrales de Nueva Zelanda, India y Tailandia rebajasen tipos con más ahínco del esperado.

Funcionarios como el presidente de la Fed de San Luís, James Bullard, o su homólogo en la Fed de Chicago, Charles Evans, ya dejaron entrever la semana pasada su predisposición a un nuevo recorte de tipos. Dicho esto, Bullard concluyó que el banco central estadounidense no debe responder a cada revés a que se produzca en la guerra comercial.

El anuncio de nuevos aranceles aumenta los riesgos a la baja EEUU y la economía global, por lo que se refuerza la idea que apunta que la Reserva Federal mantendrá su política de salvaguarda.

Pero esta situación también pone presión al otro lado del Atlántico, donde el Banco Central Europeo avisaba el jueves en su Boletín Económico que la prolongada incertidumbre está dañando al panorama de crecimiento de la zona euro.

Al mismo tiempo, algunos miembros del Banco de Japón advirtieron en su última reunión sobre los riesgos que pesan sobre las perspectivas económicas y pidieron que se barajaran formas de aumentar los estímulos, una señal de que el banco central podría relajar la política monetaria tan pronto como el próximo mes. Todo ello dependerá del comportamiento del yen y las condiciones financieras.
 

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