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FRIO, BIODIESEL Y PRECIOS

 

 

Ø  FRIO: Hablando desde la Oferta

Con el 97% de la soja estadounidense formando vainas y entrando a llenado de granos, y el 11% ya entrando en caída de hojas hacia la madurez del cultivo, el clima sigue aportando incertidumbre.

Se han reportado heladas aisladas en el cinturón maicero de Estados Unidos, y se espera que en los próximos días suba gradualmente la temperatura, persistiendo las bajas temperaturas más hacia el Sur de esta región.

El martes de la semana que viene tendremos a disposición un nuevo informe de oferta y demanda mundial de granos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), donde podrán verse ajustes de proyecciones de rendimiento y por ende volumen de producción tanto en Estados Unidos como en el mundo, hay ciertos impactos de las variaciones de temperaturas en soja, que, por lo prematuro de los acontecimientos, difícilmente puedan reflejarse en este informe, por tanto, muy probablemente las proyecciones de rendimiento, que para este país fueron de 33,2 quintales por hectárea en el informe de Agosto pasado, podrían permanecer igual o ajustarse levemente hacia abajo. Mientras estas proyecciones son seguidas por el mercado, el clima sigue su curso, acompañando o no el llenado de granos de soja a través de las temperaturas y lluvias.

La ocurrencia de heladas, con temperaturas en los primeros 50 centímetros del suelo por debajo de 0ºC durante varias horas seguidas, podría causar la muerte prematura de hojas, necesarias para alimentar los granos que están aumentando de peso y tamaño dentro de las vainas. Según los pronósticos de 10 y 15 días, el mayor perjuicio que podría ocurrir en una de las zonas más productivas de Estados Unidos, como es el cordón maicero, sería la disminución de ritmo de llenado de granos, pérdida de peso y calidad de los mismos.

La pérdida de peso de granos impactaría directamente sobre los rendimientos, y la pérdida de calidad, disminución de concentración de aceite, impacta sobre el volumen de grano necesario para obtener la misma cantidad de aceite. En el primer caso hablamos de una disminución de la oferta, y en el segundo de un aumento de la demanda, por bajo rendimiento industrial del grano. Ambos impactos potenciales por heladas en zonas productivas de Estados Unidos, aun no podrán medirse y el mercado especula con la probabilidad, generando oportunidad de precio en el corto plazo.
 
Ø  BIODIESEL: Hablando desde la demanda

El nivel de precios del aceite de soja, se vincula con la estabilidad de tendencia a la suba del petróleo, que a pesar de sus fluctuaciones, se mantiene en un rango entre U$S 42 y 52/barril, lo que sostiene a los biocombustibles al borde de la competitividad, pero viables para continuar con su producción.

En los siguientes gráficos podemos ver la evolución de precios del aceite de soja y el petróleo en los últimos 12 meses, como se acompañan y desde Junio aceleraron las subas.

Pondremos a la vista la relación del aceite de soja y biodiesel. Argentina produce 8,2 millones de toneladas de aceite, de las que 2,8 son destinadas a biodiesel, y Estados Unidos produce aproximadamente 10 millones de toneladas de aceite, de las que 2,8 son destinadas a biodiesel. Es decir que mas del 30% del aceite de soja es usado para producir biodiesel.

Argentina, con una capacidad instalada de 4,4 millones de toneladas en 37 plantas, en 2016 produjo 2,8 millones, con lo que tenemos un nivel de uso del 60% de nuestras plantas. Estados Unidos tiene una capacidad instalada de 7,75 millones de toneladas de biodiesel, en 97 plantas, y produce 5,2 millones, es decir que utiliza el 67% de su potencial, con lo que podrían elevar su producción, elevando el nivel de molienda local.

Estados Unidos viene aumentando el consumo de biodiesel en su país, alcanzando casi 7 millones de toneladas en 2016, de las que ellos produjeron 5,2 millones, importando el resto, principalmente desde Argentina. En Agosto pasado este país establece aranceles al biodiesel proveniente de Argentina e India, en niveles que, para Argentina promedian un impuesto del 57% del valor importado, dejando automáticamente fuera de juego nuestro biodiesel, en una política claramente proteccionista, que busca autoabastecer su necesidad de este biocombustible.

Por otro lado, esta semana trascendió la reapertura del mercado de la Unión Europea para el biodiesel argentino, cerrado desde hace cuatro años, a través de un arancel de importación del 25%, que bajo a un porcentaje de entre 4,5 y 10%. Argentina, que exportaba a Estados Unidos más de 1 millón de toneladas, podría recuperar el mercado europeo, a quienes les exportábamos 1,8 millones de toneladas.

Pareciera que sin complicaciones podríamos re direccionar el destino de nuestro biodiesel desde Estados Unidos a la Unión Europea, sin afectar el nivel de molienda local, o elevándolo levemente.

Si, a causa de estas nuevas normativas, aumentara el uso de la capacidad instalada tanto de las plantas de Estados Unidos como de Argentina a un 80%, estaríamos hablando de producir entre ambos países 2 millones de toneladas mas de biodiesel, en caso que este se produjera a partir de aceite de soja, significaría un aumento en la molienda de 10 millones de toneladas.

Si bien estas cuentas son muy gruesas, y a modo ilustrativo, sabemos que esto significaría un aumento en la demanda de soja para consumo doméstico, fortaleciendo en mercado interno de soja de ambos países.
 
Ø  PRECIOS: Consecuencias de interaccion oferta y demanda

En caso que las bajas temperaturas en Estados Unidos produjeran un recorte de rendimiento y/o una baja en la concentración de aceite en el grano, y, ante una mayor necesidad de molienda local en este país, se elevaría el consumo domestico de este grano, al igual que lo que ocurriría en Argentina, asi, con una producción global de soja proyectada en 347 millones de toneladas, si la molienda global se elevara en 10 millones de toneladas, tendríamos una reducción del stock final global del mismo volumen, con lo que la relación stock/consumo global podría pasar de 28% a 25%, y esto generaría un cambio sostenido de tendencia, dado que aleja esta relación del comodo 30% que mantiene presionados los precios a la baja.
 
Conclusiones: Vemos que algunos retoques en la coyuntura global de biocombustibles orientados a la soja, podría ser uno de los disparadores para acelerar la demanda, y por ende, resultar en un cambio de tendencia de precios en el mediano plazo. Seguir este lineamiento, para recalcular posibilidades y planificar decisiones comerciales. En el corto plazo, aprovechar subas para fijar precios disponibles mas altos, o futuros a Noviembre 2017 y Mayo 2018.
 
Ing. Agr. Marianela De Emilio; INTA Las Rosas;  marianelasabrina@hotmail.com; 03471-15556108

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