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Informes de Salvador Di Stefano

30Oct

Informes de Salvador Di Stefano

30/10/2026

Crecer sin combatir al capital.



La economía debe crecer con más ahorro e inversión, únicas herramientas para ser sustentables, aumentar el empleo y mejorar los salarios. El rol de las provincias y un sistema financiero pobre en fondeo y profundidad.

Las decisiones económicas siguen señales del mercado, los empresarios argentinos durante años tuvieron señales inequívocas que la economía se regía por el déficit fiscal, emisión monetaria y endeudamiento, lo que traía aparejado inflación y devaluación del peso.

En la economía argentina durante muchos años, nos consumimos el capital que nos dejo el aumento sostenido de precios internacionales de las materias primas (soja a U$S 600 por ejemplo), cuando ese capital se agotó, pasamos a consumir lo mismo y endeudarnos, en cualquier caso, no crecimos, vivíamos de lo ahorrado perdiendo dicho capital, o bien nos endeudábamos y dejamos un problema para las generaciones futuras. En la actualidad no tenemos capital, y hay que pagar la deuda que tomamos cuando pretendíamos vivir por encima de nuestras posibilidades.

Las señales que dio el gobierno, en el pasado, fue que podríamos convivir con tasas de interés que fueran negativas contra la inflación, de esa forma se estafo a los ahorristas, y se privilegió a los empresarios chicos, medianos y grandes para que crecieran con dinero de terceros, y que dicha deuda se licue solo con el paso del tiempo. A esto hay que sumarle que el Estado los beneficio con tarifas públicas subsidiadas, y con una política que fijaba los salarios en valores más elevados a los normales.

El salario es un precio más de la economía, que surge del mercado como cualquier otro. No lo determina el costo de vida del trabajador, ni el poder de negociación de un sindicato, sino cuanto aporta ese trabajador a lo que los consumidores estén dispuesto a pagar. La única forma de subir los salarios, es que las empresas comiencen a acumular capital, un trabajador con mejores maquinas, herramientas y tecnología produce mucho más, y, por lo tanto, vale más. Por eso los salarios son más elevados en los países que hay más ahorro e inversión, no en los que tienen leyes laborales más generosas.

En Argentina convivimos muchos años con salarios reales muy elevados, impuestos por el Estado en connivencia con los sindicatos, esto superaba en muchos casos el valor productivo de un trabajador, esto hizo que haya menos empleo y más informalidad, que es donde se terminan las reglas y que los salarios se adecuan al valor productivo del empleado. Hoy nos preguntamos ¿porque hay tanta informalidad en argentina, y porque hay tantos trabajadores en negro? Bueno es algo que heredo este gobierno, por la gran presión tributaria e intervención económica que impusieron los gobiernos anteriores, en donde consumimos o combatimos el capital (cualquier parecido con la marchita que todos conocemos es mera coincidencia).

Volviendo al punto inicial, el empresario tomo como permanente que contaría con créditos a tasa de interés negativa contra la inflación, que están sustentados en la impresión de billetes, y no en el ahorro genuino de la sociedad.

Los créditos que deberían tener los empresarios, se tendrían que sustentar con ahorro genuino, en cambio en el pasado se sustentaban en depósitos que eran transaccionales, y que no representaban ahorro genuino de la sociedad, que solo ahorraba comprando dólares y llevándolos a una caja de seguridad, este ahorro no generaba multiplicación de crédito, proyectos y ahorro genuino, al contrarío contrae más la economía.

Durante muchos años transitamos una economía sin inversión genuina, con créditos que no tenían ahorro por detrás, y los excedentes que aparecían en el mercado, se destinaban a una caja de seguridad para preservar el valor del dinero. No crecimos desde 2011 a 2023.

En la actualidad, ya no vivimos más con estos anabólicos, los créditos a tasa de interés negativa, los subsidios a las tarifas públicas, y los salarios fijados por el Estado desaparecieron. Resulta increíble, que en la actualidad se hable en algunas reuniones de plan platita, cuando justamente el actual plan económico, es la antítesis de lo que ocurrió en el pasado.

Los estímulos que tiene el plan son el RIGI, que posibilita la llegada de más inversiones genuinas, elevada la producción, inyecta más capital, y crea fuentes de trabajo con salarios por encima de la media, ya que la escala de las inversiones permite trabajar con mejoras de productividad que permiten remuneraciones más elevadas. Otro gran estímulo fue la eliminación de muchos tributos, aunque faltan más bajas de impuestos, no olvidar que el anterior gobierno dejo niveles de gastos muy elevados que son inflexibles a la baja, como por ejemplo el gasto social que representa el 95% del gasto público total. No ocurrió lo mismo con las provincias, que al no tener que incurrir en un gran gasto social, ya que no se hace cargo de jubilación y pensiones en su gran mayoría, o bien el porcentaje de gasto es muy bajo, no realizó una baja importante de impuestos.

El tema gasto público provincial parece un tema menor, pero no lo es, el gasto público provincial incluido el pago de intereses representa el 15,5% del PBI, mientras que el gasto público nacional es del 15,0% del PBI.

Las provincias distribuyen el gasto como porcentaje del PBI en pocos rubros: 6,9% en gasto en personal, 3,3% transferencias corrientes (Municipios y comunas), Seguridad social 2,1%, otros gastos 1,5%, gusto de capital 1,4% e intereses 0,3%.

Los ingresos de las provincias como porcentaje del PBI son: Coparticipación y transferencias nacionales 6,9% (se la gastan toda en personal), Impuestos provinciales 4,81%, aportes a la seguridad social 1,63% y otros ingresos 1,41%.

Con dice la canción de Serrat, esto no se dice, esto no se habla, esto no se toca. Las provincias también deben contribuir a que haya más inversión reduciendo impuestos distorsivos, con más inversión a futuro tendremos más empleo y mejores salarios, el impuesto más regresivo de la economía es Ingresos Bortos y su recaudación representa el 3,8% del PBI. Sin un ajuste en el gasto provincial, es imposible sacar este impuesto porque las provincias quedarían desfinanciadas, mientras los gobernadores hacen críticas al gobierno nacional, no vemos baja de gasto provincial, y consecuentemente reducción de impuestos regresivos. Como dato de color, todavía existe en las provincias el impuesto a los sellos, que comenzó a cobrarse en la era paleozoica, y su recaudación representa el 0,5% del PBI.

Conclusión

Para que la economía crezca hace falta inversión sustentada en ahorro genuino. Esto va a dar lugar a más crecimiento, empleo y mejora salarial. Las señales del gobierno nacional, provincial y municipal deben estar en la reducción de impuestos y desregulaciones para crecer. Intervenir la economía para dar señales de estímulo vía plan platita u otros desaguisados que se proponen, es un horror que no debemos cometer.

En la actualidad los depósitos a plazo fijo en pesos suman $ 70.377.875 millones, de los cuales el 92% está a 30 días. Si lo medimos en dólares serían U$S 46.099 millones. Los depósitos a plazo fijo en dólares suman U$S 11.951 millones, de los cuales el 59% está constituido a 30 días. Los depósitos a plazo fijo totales suman U$S 58.050 millones, menos del 10% del PBI, y con un fondeo mayoritario a 30 días. Se estima que en caja de seguridad sin declarar habría más de U$S 100.000 millones. Pensar que hay periodistas que con esta realidad piden un hipotecario para toda la población, ¿sabrán lo que sucedió en la Argentina?

 

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