26Oct
Informes de Salvador Di Stefano
26/10/2026
La tasa es muy atractiva; devaluación muy lejos.
Los
riesgos del escenario local e internacional son múltiples, el mundo no ayuda,
sin embargo, es una gran oportunidad para cerrar negocios de tasas, sin temer
por una devaluación.
La
demanda de dinero en Argentina está en los niveles más bajos de la historia, la
base monetaria representa el 4,0% del PBI, los billetes y monedas en poder del
público el 2,3% del PBI, el M3 (efectivo + cuenta corriente + caja de ahorro
+plazo fijo y otros depósitos) representa el 16,6% del PBI. Con estos números
podemos afirmar que la demanda de pesos en la economía no despega. Los agentes
económicos prefieren dólares, los depósitos en dólares del sector privado y
público ya suman U$S 45.600 millones, y representan el 7,1% del PBI. Podríamos
decir que se replica la fórmula del Fernet (70/30) 70% de los depósitos son en
pesos, y 30% en dólares.
La
deuda en pesos del gobierno con el sector privado ya está refinanciada para
pasadas las elecciones presidenciales en un 43,9%, y el gobierno tiene ahorrados
unos $ 19,5 billones, que podría utilizar para cancelar deuda en pesos o
comprar U$S 12.700 millones para cancelar deuda en dólares.
Con
estos números, en donde tenemos: una escasa cantidad de pesos en la economía,
sin demanda de pesos en el mercado, un buen ahorro en manos de la tesorería, y
U$S 40.000 millones que el gobierno podría utilizar, que surgen de la sumatoria
del swap chino y americano, no parece que tengamos en el horizonte inmediato
problemas para pagar la deuda.
Sin
embargo, la cotización de los bonos dice lo contrario, el bono AO27 que vence
en octubre del año 2027 rinde el 2,9% anual, mientras que el bono AO28 rinde el
11,5% anual, una brecha enorme entre bonos que vencen con una diferencia de un
año, pero este último lo hace post elecciones presidenciales. Evidentemente el
mercado aplica una tasa de descuento más elevada ante el acto eleccionario. El
bono AO27 tiene un valor nominal de U$S 100 y vale en el mercado U$S 103,55,
por encima del par. El bono AO28 tiene un valor nominal de U$S 100 y vale U$S
91,40 con una tasa de descuento del 8,6%.
Las
tasas de descuentos se hacen más elevadas en la medida que nos alejamos en el
tiempo, el bono AO29 tiene una tasa de descuento del 12,3%, AL35 30% de descuento
y el AL41 35% de descuento. Si tienes algún temor electoral, lo mejor es
invertir en AO27, en cambio si estás muy convencido de que la actual gestión
renueva pergaminos, el AL41 es la mejor opción.
Luce
bastante irracional que el mercado aplique grandes tasas de descuento, pero
todo tiene su fundamento. La crisis mundial no se ha detenido, se recicla y
crece. Aún no está confirmada el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania. Irán
sigue obstinada en complicar el paso de buques en el estrecho de Ormuz, y los Hutíes
se prometieron hacerle la vida imposible a Arabia Saudita.
El
domingo tenemos elecciones en Brasil, segunda vuelta y definitoria, el 3 de
noviembre hay elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos con resultado
probablemente adverso para los republicanos, el día 11 de noviembre se prepara
una cumbre entre Rusia, Estados Unidos y China para debatir el futuro del
conflicto entre Rusia y Ucrania, y seguramente se tratará el tema Irán. En
resumen, hasta la segunda quincena de noviembre daría la impresión que el
petróleo seguirá con una cotización alta, y en tensión con las noticias bélicas
que surgen diariamente en el mercado.
Un
petróleo Brent U$S 116 es una tragedia para todo el mundo, echa por tierra toda
proyección de crecimiento, y potencia conflictos sociales. En Argentina se
produce una dualidad, la suba del petróleo aporta más dólares al mercado, pero
por otro lado mantiene un alto costo en el precio del diésel en el mercado
local. Los costos en flete son muy elevados, y esto le quita rentabilidad al
empresario que, al no poder imponer mayores precios, resigna rentabilidad. Esto
implica que la generación de empleo no se dinamiza a la velocidad esperada, y
la masa salarial no crece en función de nuestras expectativas, lo que se
traduce en una merma en la actividad económica. Esto podría impactar en la
recaudación, y los bonistas toman sus precauciones, si bien el presidente se comprometió
a mostrar superávit fiscal en todos los escenarios posibles, el mercado toma
precauciones y agranda la tasa de descuento.
Conclusiones
.
- Estamos en un momento muy especial de mercado, porque hay que gestionar
riesgo e incertidumbre. Las carteras en dólares y pesos deberían gestionarse de
acuerdo al riesgo que quieran tomar los inversores.
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- Riesgo bajo: Bonos de tesorería
americano a 10 años, rinden el 5,0% anual y tienes que pagar el impuesto
cedular. Bono AO27 que rinde el 2,9% anual y vence el octubre del año 2027.
Bono en pesos T30A7 que vence el 30 de abril del año 2027 y rinde el 28,5%
anual.
.
- Riesgo medio: Bono AO28 rinde el
11,5% anual. El bono TVME8 que ajusta por tasa Tamar o Dólar linked, vence en
enero del año 2028 y rinde tasa Tamar (tasa de plazo fijo por más de $ 1.000
millones) + 8,0% y tiene seguro de cambio. El bono en pesos ajustado por
inflación TZX28 que vence el 30 de junio del año 2028 y rinde inflación más
9,6% anual.
.
- Riesgo alto: Bono AE38 rinde el
13,0% anual, paga renta entre enero y julio, pero a partir de julio del año
2027 comienza a pagar amortización. Bono en pesos que ajusta por tasa Tamar +
6,9% anual como el TMG28 y vence el 31 de agosto del año 2028 y rinde el 35,9%
anual. El bono TXMD9 que es un bono en $ que vence el 14 de diciembre del año
2029, ajusta por inflación o tasa Tamar + 3,0% anual, y rinde el 37,2% anual.
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- Hay que tener presente que las inflaciones esperadas para los próximos meses
no superan el 22% anual, y que si las elecciones no generan inestabilidad las
ganancias potenciales son muy elevadas. En cambio, si generan inestabilidad, la
cobertura ya sea en dólares, o por ajuste por inflación, mitigan los riesgos.
. - Hay apuestas para todos los gustos, hay que acostumbrarse a jugar con las cartas tapadas, y tratar de jugar con estrategias que protejan el dinero en juego. Las acciones las dejamos para más adelante, las ganancias en tasas son extraordinariamente altas, y no podemos dejarlas pasar por alto, en el escenario actual.