10Ago
Informes de Salvador Di Stefano
10/08/2026 - Salvador Di Stefano
Entre la tasa y el dólar
Las
inversiones se juegan en un clásico en donde en los últimos años se impone la
tasa de interés, pero no descartemos instrumentos en dólares, y pensando a
futuro en las propiedades. Para los más arriesgados, nos encantan las acciones.
El
dólar parece haber encontrado en $ 1.500 una barrera a romper, cuando parece
que la demanda se impone a la oferta para superar dicho nivel, aparecen manos
mágicas que elevan la tasa de corto plazo, y todo vuelve para atrás.
La
argentina no necesita un dólar más alto, y tampoco una tasa muy baja, Argentina
necesito empresarios que inviertan. La inversión es el motor del PBI, aquellos
que pretendían que el país crezca por consumo, con tasas negativas de interés,
y un tipo de cambio devaluado, lo único que lograron es no crecer, inflación y
más pobreza.
El
problema es que los empresarios desde el año 2001 a la fecha trabajaron en un
contexto de alta inflación, devaluación, cierre de la economía y alto consumo
impulsado por un gasto público en alza, alimentado por impuestos regresivos y
abusivos para el empresario. Trabajar en otro escenario, cuesta más de lo
pensado.
En
la versión actual, el gobierno busca que los empresarios tengan menos
impuestos, bajar el gasto público, y creciendo vía más inversiones. La
inversión traerá dos consecuencias lógicas, por un lado, más importaciones, ya
que invertirá en bienes de capital que muchas veces no se fabrican en argentina
o tecnología que tampoco desarrollamos, por otro lado, la inversión ligada a
materias primas empujara a la exportación a niveles nunca vistos, como esta
sucediendo este año.
También
tenemos que tener en cuenta que ya no tenemos una economía cerrada, por ende,
cuando los precios internos superen a los internacionales, habrá que estar
atentos a la importación. Hoy el productor no vende la soja porque piensa que
los precios deben estar más elevados. Sin embargo, las plantas industriales
importan de Paraguay y trabajan con una capacidad de planta del 90%. Algo
parecido va a suceder con la carne, los precios internos son mucho más altos
que los internacionales, por ende, se comienza a notar importación de carne
vacuna, cerdo y pollo del exterior. Quien más se benéfica es el consumidor que
comenzara a encontrar precios más accesibles.
La
lógica del plan económico cambio, los precios los fija el mercado, no el que
produce tomando en cuenta el costo más una determinada rentabilidad. Las
empresas que no inviertan y se modernicen van a perder competitividad, y más
temprano que tarde la competencia local o internacional dirá presente en el
mercado, siendo el consumidor el que fije el rumbo de la empresa, al éxito o al
fracaso.
Los
autos chinos ingresaron al mercado con un cupo muy pequeño, pero su precio cambio
la lógica del mercado del cero kilómetro, pero más afecto al mercado del usado,
en donde los precios se desplomaron ante la llegada de un competidor a precios
muy atractivos, y que cambio los precios relativos de todo el sistema.
Volviendo
a lo financiero, en el mercado de futuro del dólar el interés abierto suma un
total de U$S 3.900 millones, transcurridos 6 días de agosto, y a 14 meses de
las elecciones presidenciales. Este apetito por cobertura dólar es muy alto, si
tenemos presente que el gobierno muestra superávit fiscal, reservas holgadas,
un swap con Estados Unidos por U$S 20.000 millones, y exportaciones por U$S
100.000 millones al año.
El
dólar en los últimos 12 meses aumento el 8,0%, la inflación el 33,4% anual, y
el diésel 500 que utilizan los camiones para logística un 70%. Esto afecta la
rentabilidad del sector exportador, y es un tema a monitorear de cara a los
próximos meses, ya que con esta ecuación difícilmente sea rentable seguir
exportando, si bajan las exportaciones, y suben las importaciones, es probable
que el dólar aumente. Salvo que, en los meses siguientes, bajen los impuestos a
la exportación, baje el combustible, disminuya la inflación o suba el dólar.
Recomendaciones
.
- Las letras y bonos en pesos rinden el 28% anual, mientras que los bonos en
dólares siguen rindiendo el 8,0% anual como es el caso del AO29 o AN29, el bono
AO28 rinde el 7,7% anual, y el AO27 el 4,4% anual. Desde nuestro punto de
vista, nos sentimos más cómodos con los bonos en dólares. Los bonos en pesos
rinden en torno del 28% anual, y una cobertura en el mercado de futuro del dólar
cuesta en promedio el 25% anual. Claramente la elección se inclina para el lado
de bonos en dólares.
.
- El riesgo país sigue por un camino anodino, no baja de 400 puntos, tampoco
supera los 450 puntos. Para que baje de 400 puntos necesitamos que los bonos de
tesorería americano a 10 años que cotizan a 4,66% anual, rindan menos tasa,
para que esto ocurra debería despejarse el horizonte de conflictos bélicos
entre Estados Unidos e Irán, si ello ocurre baja el petróleo y esto ayuda a
despejar las expectativas de mayor inflación en Estados Unidos y el mundo.
.
- Las acciones subirán si se despeja el escenario de inflación y resultado
fiscal deficitario en Estados Unidos. Las acciones en Estados Unidos están
superando máximos, lo que podría estar descontando que un escenario más
prospero se avecina. Los mercados emergentes no están por el momento
descontando lo mismo. Tanto Brasil, como Argentina no muestran nuevos máximos.
Los balances de las empresas cotizantes son muy buenos, pero el clima de los
mercados por ahora es bastante frio.
. - Recomendaciones, para los amantes del riesgo, el camino son las acciones. Para los más conservadores bonos en dólares de corto plazo. Comprar dólares billetes no es una opción, es el camino a perder poder adquisitivo. Comprar propiedades y alquilarlas es una buena opción, pensando en que compras a un precio muy atractivo, y que a futuro la suba de salarios te devolverá una tasa de retorno interesante sobre capital invertido.
Esta nota fue publicada en IProfesional.