16Jul
Informes de Salvador Di Stefano
16/07/2026 - Salvador Di Stefano
La ola de reformas no se detiene.
La
Argentina consolida un sendero de crecimiento, se vienen meses de expansión
económica, y hay que posicionarse para la segunda gran ola de reformas, si el
presidente logra la reelección.
La
Argentina tiene por delante una ola de serie de olas de reformas muy
importantes. La primera se caracterizó por el fuerte ajuste fiscal en el año
2024, en donde el país pasó de déficit fiscal de U$S 26.861 millones para 12
meses a noviembre del año 2023 a superávit fiscal en enero del año 2025. El resultado
fiscal a mayo del año 2026, para los últimos 12 meses, es un superávit de U$S
1.114 millones. Una verdadera hazaña, pasar en un período tan corto de tiempo
de déficit a superávit, esto permitió que la inflación cediera fuertemente pasando
del 289,4% anual en los primeros meses del año 2025 al 32,3% anual para junio
del año 2026.
En el
año 2025 se consolidó la política monetaria, los argentinos fueron en busca de
proteger sus ahorros y compraron U$S 50.000 millones, el Banco Central atendió
las necesidades de los ahorristas, que sin cepo pudieron comprar los dólares
que desearon. Esto no fue gratis, el Gobierno abasteció al mercado con dólares,
pero operó muy fuerte en el mercado de futuros, bonos y subió fuertemente la
tasa de interés, lo que deterioró la salud financiera de las Pymes.
En el
año 2026 cuando parecía que todo se encaminaba a un escenario más tranquilo, la
guerra entre Estados Unidos e Irán hizo que el petróleo duplicara su valor, eso
trajo como daño colateral una fuerte suba en el precio de los combustibles, que
impulsó la inflación a la suba. El Banco Central actuó como verdadero garante
de la estabilidad y no emitió pesos en ese contexto, con lo cual las empresas
no pudieron convalidar precios a la suba, lo que les generó una fuerte pérdida
de rentabilidad en sus balances. Por otro lado, la suba del petróleo le
permitió al país potenciar sus exportaciones, los dólares que ingresaron
apreciaron a nuestra moneda.
Los
agentes económicos en Argentina no están acostumbrados a este tipo de crisis,
donde no opera una devaluación, sino todo lo contrario, una apreciación de su
moneda, demostrando que el país es antifrágil, un shock externo, lejos de
hacerlo vulnerable lo potencia en su capacidad de crecimiento. Una vez más los
que compraron dólares, se comieron el amague.
Lo que
viene, lo que viene
Una
vez terminada la guerra, el precio del petróleo cayó como un piano, reduciéndose
desde los U$S 120 a los U$S 70, esto implica que en algún momento de los
próximos 60 días comenzará la baja en el precio de los combustibles. El gasoil pasó
de $ 1.600 a $ 2.300, la baja impactará en el índice de precios, y hasta
tenemos posibilidad que en algún mes del segundo semestre el índice de precios
comience con 0.
La
baja del petróleo hará que haya una merma en el ingreso de dólares, y con la
llegada de las vacaciones de invierno y el mundial se da una demanda estacional
del tipo de cambio que seguramente pondrá al valor del dólar en un valor mucho
más elevado que en el primer semestre, sin ser algo grave, en diciembre del año
2025 terminó en $ 1.457, y hoy muchos se asombran de la gran suba de las
últimas semanas, terminando en los $ 1.500.
El
Ministerio de Economía trabaja mirando el año 2027, del total de la deuda en
pesos, el 40% vence en fechas posteriores a la elección presidencial. La deuda
en dólares estaría totalmente financiada de cara al año 2027, en las próximas
semanas el Gobierno tomaría deuda de un grupo de bancos contra garantía de organismos
financieros internacionales, renovaría una deuda constituida en repos, y se
habla de un nuevo acuerdo con el FMI que despeje el horizonte de vencimientos.
Cubrir
los vencimientos del año 2027 le va a quitar volatilidad a la inflación y al
tipo de cambio en el año 2027. Por otro lado, el Banco Central honró la deuda
que tenía con China y ahora cuenta con un swap de U$S 18.000 millones para
utilizar si las circunstancias lo ameritan, también tiene un swap de U$S 20.000
millones con el Gobierno americano. Por si todo esto fuera poco, cuenta con la
experiencia de haber contrarrestado la corrida del año 2025, con poder de fuego
intacto en el mercado de dólar futuro, emisión de bonos atados al dólar
mayorista, y puede tensar la liquidez para que la tasa discipline al dólar. La
circulación monetaria suma el equivalente a U$S 18.000 millones, poco dinero en
la calle, el arma letal para quitarle el apetito a los evaluadores.
Conclusiones
. - Se
vienen los mejores meses para la economía argentina, el trabajo más duro (que
fue el ajuste fiscal) culminó. Con lo cual, no vemos que el PBI sufra en esta
nueva etapa, esperemos un crecimiento del 3,5% para el año 2026, y del 5,0%
para el año 2027.
. - El
Banco Central hizo un trabajo de pinzas, por un lado, limpió el pasivo de la
entidad de Pases, Lefi, leliq, franquicias, puts y cantidades obscenas de pesos
que lo único que hacían era distorsionar los precios relativos de la economía.
Por el lado del activo, vemos un proceso de recomposición de reservas, el Banco
Central ya compró más de U$S 30.000 millones desde que asumió Javier Milei, y más
de U$S 11.000 millones en el año 2026. Con un activo robusto, pasivo saneado, y
pocos pesos, la inflación y el tipo de cambio estable están asegurados.
. - En
los últimos meses el país tuvo mejoras en sus calificaciones pasando de CCC a
–B, esto impulsó a los bonos argentinos a la suba. El 10 de diciembre del año
2023, fecha en que asumió Javier Milei el riesgo país era de 1.923 puntos, en
la actualidad está en 417, una baja del 78,3%.
. -
Este año el país va a exportar cerca de U$S 100.000 millones, hay proyectos
RIGI (régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) presentados por más de
U$S 100.000 y aprobados por U$S 27.000 millones. Estamos con superávit fiscal,
reservas cercanas a los U$S 47.000 millones, y un fuerte ingreso de
financiamiento a empresas y provincias que alcanzó los U$S 30.000 millones
desde el inicio del gobierno, más los créditos que aportó el FMI más los
organismos internacionales por U$S 19.686 millones en igual período. En
síntesis, en Argentina sobran dólares, y faltan pesos, la economía inicia una
fase de recuperación y expansión que será inédita para la historia del país.
. - Si el sistema se consolida, y Javier Milei reelige no debemos dejar de lado, que en el año 2028 el cepo va a ser un mal recuerdo, se aceleraría la baja de retenciones, y estaremos más cerca de la reforma impositiva y laboral que le permita al país lograr mejores calificaciones y un riesgo país por debajo de los 300 puntos.
Nota publicada en La Derecha Diario.