03Jul
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03/07/2026 - MARIANELA DE EMILIO
El motor del agro en América
La producción y exportación agrícola sigue creciendo
en el mundo, con una clara participación de Argentina, Brasil y Estados Unidos
tanto para soja como para maíz y en menor medida trigo. Conocer el protagonismo
de estos y su evolución productiva, nos recuerda donde estamos y que desafíos asumir
para las futuras cosechas.
Protagonismo
productivo y exportador
Argentina, Brasil y Estados Unidos representan más del 80 % de la producción mundial de soja, y también son responsables de casi la mitad de la producción mundial de harina y aceite de soja, y maíz. El trigo del mundo, sin embargo, recibe menos del 11 % de estos tres países, siendo el cereal más atomizado. Esto hace ver el grado de dependencia del mundo para abastecerse de estos productos y la vulnerabilidad del mercado cuando está en pocos orígenes, como es el caso de la soja.
Fuente: Elaboración
propia en base a datos del USDA, campaña 2025/2026
Pasando al mercado exportador, se evidencia una alta dependencia
internacional de estos países americanos. Se observa en el gráfico de
protagonismo exportador, que más del 80 % de soja y harina de soja, casi 80 %
de maíz y casi 60 % de aceite de soja proviene de los grandes productores
americanos, mientras solo representan 20 % de la exportación mundial de trigo.
¿Cómo
evoluciona la producción agrícola en estos países de América?
La producción agrícola puede crecer por la evolución de dos
componentes fundamentales, la superficie sembrada y el rendimiento por unidad
de superficie. En el siguiente grupo de gráficos se sintetiza lo ocurrido
durante las últimas dos décadas, mostrando la evolución de superficie cosechada,
rendimientos y producción de soja, maíz y trigo en Argentina, Brasil y Estados
Unidos.
SOJA: Puede verse que el país que más creció en producción, superando a los otros dos las últimas campañas, es Brasil, cuyo principal aporte vino del aumento de superficie cultivada, aunque la evolución de rendimientos, que inició por debajo de Argentina y Estados Unidos, logró superar a estos dos las últimas dos campañas. Algo a destacar es la gran fluctuación de rendimientos de soja que muestra Argentina, lo que impacta mucho más que las variaciones en superficie de cosecha sobre la producción nacional.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos de BCBA, CONAB y USDA
MAÍZ: El principal productor es Estados Unidos,
sosteniendo siempre superioridad en superficie, rendimientos y por ende
producción. Si bien Estados Unidos tiene una larga historia agrícola y siempre
se destacó como gran productor de maíz, es importante ver que no ha dejado de
crecer sumando hectáreas y kilos. Argentina, con la menor superficie de maíz,
muestra una evolución de rendimientos que pasaron de estar cerca de los
estadounidenses a los brasileros. Esto se da por haber extendido este cultivo
hacia suelos más marginales, sumando hectáreas, pero de menor productividad.
TRIGO: Si bien se observa que Estados Unidos supera también en trigo a Brasil y Argentina en la producción nacional y superficie de cosecha, Argentina logra superar en algunas campañas, principalmente en la 2025/2026, los rendimientos promedios de los otros dos. Resultando nuestro país el segundo país de América de mayor superficie y producción de trigo, después de Estados Unidos, pero el primero en productividad por unidad de superficie, mostrando esto que hay techos productivos que la tecnología y el ambiente de Argentina pueden seguir explorando.
Ver el liderazgo para sumar fortaleza
Estos tres lideres del agro americano se encuentran en
diferentes contextos ambientales, políticos y económicos, pero no han dejado de
crecer y desarrollarse en sus producciones agrícolas. Ver e interpretar en que
sobresale cada uno aporta condimentos para formular desafíos que nos acerquen a
un crecimiento sostenido de la producción agrícola local.
En soja, Brasil puede contar como superó barreras
productivas en tan poco tiempo, como ajustó el manejo y la tecnología, desde el
desarrollo de genética en semillas, hasta estrategias de momentos de siembra y
control de plagas, enfermedades y malezas. A pesar de la superioridad del
ambiente agrícola de Argentina y Estados Unidos, Brasil tiene mucho que enseñar
por haber sumado rendimiento en ambientes mucho más limitados.
En maíz, el profesor es indiscutiblemente Estados Unidos,
con un fuerte protagonismo en genética, gestión de costos productivos y
agregado de valor, que justifican sostener altos niveles de fertilización, así
como extender la frontera agrícola a través de inversiones en sistemas de riego,
como ocurre en estados del oeste donde el producir en secano sería casi
imposible. Así, los techos de rendimiento del maíz estadounidense siempre han
sido los más altos, de lo que Argentina, con ambientes productivos muy similares,
puede aprender mucho.
En trigo, Argentina cuenta con una experiencia que data del siglo XVI, previa a las primeras siembras en Estados Unidos. La variedad de ambientes productivos y el desarrollo de tecnología local permitieron que este cereal se instalara en gran parte del territorio nacional, con diferentes destinos según el tipo y calidad cultivados. Más allá de las condiciones climáticas favorables que los propiciaron, los recientes techos de rendimiento alcanzados posicionan a nuestro país para mostrar los aciertos tecnológicos que transformaron esa ventaja ambiental en cosechas récord.
Conclusiones: Argentina, Brasil y Estados Unidos
consolidan su liderazgo continental determinante, abasteciendo más del 80% de
la demanda mundial de soja y derivados, y casi el 80% del maíz global. Más allá
de las diferencias individuales en superficies y rendimientos, la evolución de
las últimas dos décadas demuestra que estos tres países no operan como rivales
aislados, sino como un gran motor agroalimentario en el mundo.
Para Argentina, el desafío no es competir por volumen ni disputar por los mercados, sino consolidar una sinergia técnica y comercial con sus pares americanos. Esta cooperación permitirá cruzar nuestras lecciones de resiliencia ante escenarios turbulentos y el conocimiento local en la eficiencia del trigo, con la agresiva expansión de Brasil en soja y la vanguardia tecnológica de Estados Unidos en maíz, configurando un mapa de fortalezas cruzadas ante los desafíos globales.
Marianela De Emilio
Ing.
Agr. Msc. Agro negocios
deemilio.marianela@inta.gob.ar
INTA CIEP