27Abr
Informes de Salvador Di Stefano
27/04/2026
Cambio de paradigma monetario y la mejor cartera del momento
Las tasas en pesos cayendo muy fuerte,
las empresas recuperan capital de trabajo. Una cartera diversificada para
enfrentar el año 2027.
El Banco Central República Argentina
libero encajes y requisitos de liquidez, dando un paso muy importante en dotar
de liquidez al mercado. Las tasas de plazo fijo de los principales bancos se ubican
por debajo del 20% anual, y esto no tardará en llegar a las empresas con tasas
activas mucho más bajas.
Existen dos instrumentos que rigen en
crédito en los mercados, el cambio de cheque y las financiaciones de 180 y 360
días. No hay financiamiento a más largo plazo, las empresas no tienen garantías
suficientes o bien el flujo de fondos no las habilita a grandes desembolsos de
financiamiento.
Esta baja de tasas les permitirá a las
empresas refinanciar las deudas existentes, incluyendo mayores plazos que le
permitan una baja en la cuota a pagar mensualmente, lo que les permitirá
recuperar capital de trabajo, si las ventas acompañan, tendremos una fuerte
recuperación de la actividad en los meses venideros.
Un tema a debatir son las financiaciones
en moneda extranjera, los depósitos en dólares suman U$S 42.000 millones,
mientras que los préstamos suman U$S 22.000 millones, pero son pasibles de
recibir financiamiento las empresas que están ligadas a la exportación. Las
empresas que están ligadas al mercado domestico no pueden recibir
financiamiento ligado a los depósitos en dólares, pueden tomar financiamiento
en dólares, pero los bancos deben financiarse a través de obligaciones
negociables o líneas del exterior, en este caso las tasas son más elevadas, y
los requisitos de encajes llevan a que la tasa termine en niveles muy elevados
para la empresa local que esta en el mercado doméstico.
En resumen, los créditos en dólares para
las empresas que venden en el mercado domestico son caros, este mismo
financiamiento para las empresas que exportan es sumamente competitivo, pero
muchas desisten de tomarlo por los temores a una devaluación, que nosotros
creemos que no va a ocurrir, pero el fantasma de los últimos 70 años de
Argentina pesa en las decisiones.
Desde nuestro punto de vista, la tasa en
pesos va a bajar y las empresas deben aprovechar para refinanciar pasivos, la
misma recomendación para las familias endeudadas, reconvertir deuda en tarjetas
por otro préstamo a tasa más razonable. El Banco Central debería permitir un
cupo de financiamiento en dólares para las empresas locales, hay U$S 20.000
millones descansando en las bóvedas de los bancos, y deberían tener un mejor
destino, más ligado a la producción.
Desde la mirada del inversor, lucen poco
atractivas la tasas en pesos, plazo fijo a 30 días en torno del 17% anual,
letras a un año que rinden el 28% anual, y bonos en pesos que ajustan pro finalicen
que a un año rinden inflación más 1,0%.
Si la tasa de devaluación resulta
similar a la tasa de inflación, deberían ser más atractivos los bonos en
dólares. Un bono en pesos que ajusta por inflación como el TZX28 rinde
inflación más 6,5%, el bono en dólares que vence en el año 2028 rinde el 8,2%,
hay una brecha de 1,7% entre ambos títulos, el primero paga todo al final del
período, el segundo paga renta mensual del 0,5%. Desde nuestro punto de vista
nos parece mucho mejor el bono en dólares.
Hay un bono que ajusta por inflación que
nos gusta mucho, que combina buenas tasas y flujo, es el DICP que paga
amortización y renta el 30 de junio y 30 de diciembre de cada año, con vencimiento
en diciembre del año 2033, este título rinde inflación más 7,3% anual. Un bono
comparable podría ser el AL35 en dólares, que vence en julio del año 2035, paga
renta semestral, y comienza a pagar amortización en enero del año 2031, este
título rinde el 9,6% en dólares. La brecha es de 2,3% entre ambos, si bien no
son comparables porque vencen en fechas diferentes es una buena referencia.
Combinar bonos y armar una cartera
Tener una cartera con un bono en dólares
como el AO28 que paga renta mensual, un bono en pesos que ajusta por inflación
como el DICP que paga amortización y renta en junio y diciembre, un bono en dólares
como el AL35 que paga renta en enero y julio, una ON como YPF que vence en el
año 2033 (su ticket es YMCJ0 paga renta
en los meses de marzo y setiembre), más un bono como el AN29 (vence en el
noviembre del año 2029 y rinde el 8,8% en dólares, pagando renta en los meses
de mayo y noviembre).
En resumen, esta cartera de bonos te
pagara todos los meses una renta mensual en dólares con el AO28. En junio y
diciembre te pagara una amortización y renta en pesos. Entre bonos soberanos y
obligación negociable de YPF cobraras renta en dólares los meses de enero,
marzo, mayo, julio, setiembre y noviembre.
Es la cartera soñada, cobras renta en
dólares todos los meses, más una suma importante todos los meses impares, en
junio y diciembre renta en pesos.
Combinas distintos plazos de bonos entre
los años 2028 y 2035, flujo abundante, y estos títulos los podés caucionar para
tomar financiamiento si necesitas dinero para realizar alguna compra de
propiedad o invertir en tu empresa.
Una mirada de flujo de fondos transversal para potenciar utilidades, que es ideal para todo tipo de inversores, desde conservadores hasta los amantes de mayor riesgo, con moneda nacional y dólares. Los porcentajes de participación lo dejo a tu criterio, como diaria Karina Olga.