09Mar
Informes de Salvador Di Stefano
09/03/2026
Argentina puede surfear la crisis mundial.
Vamos a un escenario de más inflación y
menos tasa de devaluación a corto plazo. A 12 meses vemos un equilibrio entre
inflación y devaluación. Los bonos en dólares son una ganga.
Cuando todo hacia presumir que le
mercado tomaría rumbo a nuevos máximos, hemos vuelto a los precios del año
2025, y el volumen de negocios comienza a mermar con inversores que se sienten desilusionados
por este retroceso.
Los bancos no solo retrocedieron de
precio, sino que están con balances en rojo; el mix de tasas muy altas en pesos
activó una suba de la mora en las carteras, y mayor financiamiento en dólares,
en donde la brecha de tasas es muy baja, y no alcanzo a que las entidades
puedan mostrar resultados positivos.
La tenencia de bonos no reportó ganancias
importantes en los últimos meses. En este contexto las acciones cayeron un
promedio del 30%, desde el máximo alcanzado post elecciones legislativas del
año 2025.
En materia energética, las acciones de
este rubro lograron una muy buena performance, si bien no perdieron dinero, el
avance de las utilidades no fue de acuerdo con lo esperado. En lo que se
refiere a resultados, las acciones se mantuvieron muy cerca del máximo de
noviembre de 2025, con Vista siendo la acción insignia del sector, no solo
porque gano más dinero, sino porque adquirió más activos, emitió acciones y
mejoro notablemente la productividad y eficiencia.
Los bonos soberanos en dólares vuelven a
rendir más del 9,0% en todas sus versiones, mientras que la tasa de retorno de
los bonos del tesoro de Estados Unidos a 10 años rinde el 4,2% anual, el riesgo
país volvió a aumentar, y a estas tasas es atractivo invertir con estos rendimientos.
Argentina tiene vencimientos de deuda de
capital e intereses por una suma de U$S 31.000 millones hasta diciembre del año
2027, cuenta con dos swap para activar por una cifra mayor a esos vencimientos
(el swap de China y Estados Unidos), a eso hay que sumarle el resultado fiscal,
la capacidad de tomar deuda en el mercado interno, la venta de activos que haga
el Estado y su posterior aplicación para pagar deuda, y las compras de dólares
que haga el BCRA, mientras el mercado demanda los pesos que emitió por dichas
compras.
El gobierno no emitirá deuda en el
exterior, al menos, mientras las tasas que tenga que pagar sean más altas que
la suma del crecimiento del país y la tasa de interés internacional, para que
el gobierno tome deuda, deberían ofrecerle dinero a una tasa inferior al 8,0%
anual, algo que no esta disponible a corto plazo.
En los últimos días se habló de que
Argentina exploraría la posibilidad de buscar financiamiento directo de otros
países, citándose el caso de Estados Unidos, Israel, e Italia entre otros.
El mercado ha comenzado a recalcular las
proyecciones financieras para el año 2026, el conflicto bélico entre Iran,
Israel y Estados Unidos, está cambiando el mapa de los negocios.
La Reserva Federal difícilmente baje la
tasa de interés de corto plazo, con lo cual se pondrá más pesado el
financiamiento a los mercados emergentes. Además, la tasa de inflación a nivel
mundial suba por el shock de precios del petróleo y el gas. Por otro lado, una
suba de estos productos impulsará también a los sustitutos como los bio
combustibles, en el caso argentino se vería favorecida por la suba de la soja,
el maíz y azúcar. Aunque deberíamos destacar que los costos de siembra de estos
productos también van a aumentar por los derivados de petróleo que se utilizan.
En el plano financiero, el Relevamiento
de Expectativa de Mercados (REM) mostró para los próximos 12 meses una suba
probable de la tasa de inflación, y un dólar más calmo. La tasa de inflación a
12 meses vista se espera en el 22,3%, mientras que la tasa de devaluación se ubicará
en el 24,1%, el valor del dólar estaría en torno de los $ 1.750 y tendríamos
una deflación en dólares del 1,5%.
Conclusión
. - El dólar seguiría sin ser objeto de
deseo, ya que podría subir el 24% anual, cuando una letra en pesos a un plazo
similar rinde el 32% anual, o si fuera una letra que ajuste por inflación,
rinde inflación más 6,0% adicional.
. - Las exportaciones seguirán siendo más
elevadas que las importaciones, y el país crecería en torno del 3,0% para los
próximos 2 años, con lo cual la mejora en la actividad sería importante, ya que
vamos a concatenar subas de PBI por 3 años consecutivos, 2025, 2026 y 2027. No lo
digo yo, lo dice el Relevamiento de Expectativas de Mercado que informa el
Banco Central República Argentina en el que participan más de 50 consultoras
del país.
.- Los bonos soberanos en dólares con rendimiento
superior al 9,0% anual son una buena opción de inversión a largo plazo, no creemos
que la guerra en medio oriente se extienda en el tiempo, y en algún momento de
los próximos 12 meses, deberá ceder la inflación y la tasa de interés
internacional.
.- En acciones hay mucha selectividad, y tensión entre accionistas versus los grupos de control. Los segundos desean invertir grandes sumas de dinero ante el inicio de la carrera tecnológica que te impone la Inteligencia Artificial, sin embargo, los accionistas prefieren más dividendos. Esto derivo en una baja de los índices de acciones en todo el mundo, en la medida que termine la guerra, se van a alinear los incentivos y creemos que las acciones volverán a tener un gran recorrido alcista, pero a corto plazo, esta tensión y el contexto mundial juegan en contra de los inversores.
Esta nota fue publicada en IProfesional.