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Acceso a la vivienda en alquiler y la problemática por la falta de oferta

La búsqueda de una casa en alquiler en estos tiempos se ha transformado en una proeza. La caída constante en la oferta de viviendas en locación sumado a la imposibilidad de acceder a una solución habitacional a través de la compra, genera que cada vez existan más inquilinos.

Según la última encuesta permanente del Indec el 19,7% de los hogares alquila, lo que equivale a 4,78 millones de personas en 31 aglomerados urbanos relevados en toda la república argentina. La sanción de la nueva ley de alquileres sumado a las constantes devaluaciones que afectan la economía argentina terminaron repercutiendo de manera directa en la toma de decisión de muchos propietarios que retiraron  sus inmuebles de alquiler. Para entender los efectos de la compleja situación actual, el Departamento de Estadísticas del Colegio de Corredores Inmobiliarios de la Segunda Circunscripción, realizó un análisis a través del portal Propia e Inmuebles La Capital para analizar el comportamiento de la oferta habitacional en alquiler. En la actualidad los departamentos ofrecidos en locación tardan en promedio 20 días en ser alquilados, mientras que las tipologías más demandadas son las unidades de uno y dos dormitorios. En una semana donde la problemática del alquiler se vio reflejada internacionalmente con lo que sucedía en Alemania con la expropiación de 240.000 viviendas a empresas con más 3000 unidades, es importante conocer cómo está compuesta la oferta locativa en Rosario. Un informe del Ministerio del Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación publicado en noviembre de 2019, señala que en Rosario la oferta de viviendas en alquiler está constituída por propietarios con pocos inmuebles. El 85% de los titulares de propiedades en la ciudad poseen 1 o 2 inmuebles no existiendo así grandes tenedores de inmuebles en el mercado locativo. El mismo estudio marcaba que en 2019 el tiempo que demandaba la recuperación de la inversión en una propiedad era de 35 años.

Como parte de la problemática en el acceso a la vivienda, el estado no cuenta prácticamente con inmuebles ofrecidos en alquiler, dependiendo así exclusivamente, del sector privado en la oferta de viviendas que sean ofrecidos en locación. Respecto a los proyectos locales que incluyen la incorporación del estado en el involucramiento del acceso a la vivienda a través del alquiler, en 2019 se presentó en el Concejo Delibertante, un proyecto que no prosperó. El mismo apuntaba concretar un parque público de viviendas de alquiler en los terrenos donde funciona actualmente la Unidad Penitenciaria número III (Richieri y Zeballos).
 
En relación a la problemática que afecta la oferta de alquileres, el Presidente de COCIR Andrés Gariboldi señala que, “la ley de alquileres fue sumamente equitativa, perjudicó a las dos partes, ha sido negativa, tanto para el inquilino como los propietarios. Desapareció el inversor, aquel que compraba un departamento para destinarlo al mercado locativo o refugiaba un dinero en ladrillo, ese cliente está expectante al contexto económico, político y de seguridad jurídica. No toma decisiones ahora, mientras que en el caso de la oferta para la compra, ocurre al revés: hay mucha, pero poca demanda. Sólo quedan los consumidores finales: familias que necesitan espacios más grandes, o matrimonios que deben separar bienes, por ejemplo.”
 
La semana pasada se reunió en Buenos Aires el Consejo Federal de Colegios Inmobiliarios de la República Argentina (COFECI), allí fueron convocados todos los presidentes de los colegios profesionales en búsqueda de construir propuestas para revertir la situación actual del mercado inmobiliario a nivel nacional. Una de las propuestas es la de modificar el artículo 1198 del Código Civil y Comercial, que establece un plazo mínimo de alquiler de tres años, para llevarlo a dos años. Además, buscan la derogación del artículo 14 de la Ley de Alquileres, que introduce la obligatoriedad de una actualización anual de los contratos según el Índice de Contratos de Locación (ICL) que realiza el Banco Central. En relación a las soluciones propuestas Gariboldi no dudó en afirmar que  “teniendo mayor oferta se vería más beneficiado el inquilino, porque bajarían los precios. ¿De qué forma podemos llevar adelante una mejor oferta? Teniendo una ley de desgravación impositiva que incentive la construcción”. Además agregó que la Universidad de Rosario realizó un estudio al respecto y argumentó: “Se daría un círculo virtuoso donde la construcción de 10.000 m² generarían 2000 puestos de trabajo. Disminuiría la desocupación y habría más inmuebles en el mercado locativo en tiempos donde la posibilidad del acceso a una vivienda a través de la compra para un trabajador no es accesible”.








                                                                                                                                                        Fuentes: Diego Ferreyra

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