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NOS AUSPICIAN

ENTRE INTERESES Y PROYECCIONES

Tasa de Interés estadounidense:

La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) elevó esta semana la tasa de interés de ese país de 0,75 a 1%, es la segunda suba desde que asumió el nuevo presidente, y se especula con dos subas más para este año.

Contrariamente a lo esperado, el Dólar estadounidense reaccionó a la baja con esta noticia, y se debe a que el mercado esperaba una suba mayor de esta tasa de interés a la que se efectivisó. Las bajas del Dólar mejoran la competitividad exportadora de Estados Unidos, y con esto da oportunidad a la suba a todo lo que este país exporta, los granos por ejemplo.

El grano que más se ve afectado por la fortaleza o debilidad del Dólar es el trigo, debido a la debilidad de sus fundamentos de oferta y demanda, por ser un mercado muy atomizado en el mundo, que lo lleva a tener jugadores en diversos mercados y un número menor concentrados en un solo mercado como Chicago.
 
Mercado de Trigo:

Ø  La oferta global de trigo 16/17 es de 751 millones de toneladas, y la demanda global es de 741 millones de toneladas, lo que agrega volumen a los stocks finales, ya muy holgados.

Ø  Suponiendo un crecimiento de la oferta global 17/18 del 2% respecto a la 16/17, se producirían 766 millones de toneladas, y suponiendo un crecimiento de la demanda en 4%, tendríamos un consumo de 770 millones de toneladas, con lo que lograría revertirse parcialmente la gran relación stock/consumo que tiene pisados los precios. Estos porcentajes son los de la 16/17 en función de la 15/16.

Ø  La exportación global 16/17 es de 179 millones de toneladas, menos del 24% de lo producido.

Los principales exportadores son los países del Mar Negro (Ucrania, Rusia y Kasajistan) con el 30% del volumen exportado, le sigue Estados Unidos con 15,4%, luego la Unión Europea y Australia, con 14% del volumen exportado cada uno, Canadá con 11,3% de las exportaciones, y finalmente Argentina con 5,6% del volumen exportado.

Relación Dólar y resto de monedas del mundo:

En caso que el Dólar estadounidense continuara fortaleciéndose, y por ende reduciendo su competitividad exportadora, podrían aumentar los pedidos sobre otros proveedores, de los que Argentina forma parte. Lo contrario ocurriría en caso que el Dólar tomara el camino de las bajas.

Nuestros números:

Argentina exporta más del 60% de su producción, entre 10 y 12 millones de toneladas, de los que la mitad prácticamente se exporta a Brasil.

Nuestro PESO se ha fortalecido en los últimos dos meses, sin embargo hay un camino devaluatorio a recorrer, a menor ritmo que lo esperado, pero devaluando al fin, con posibles correcciones del tipo de cambio hacia el 2018. Así, el desafío de este año es proyectar una siembra con la que cosechemos intereses que compensen el retraso cambiario y tomen algun salto devaluatorio en 2018.

Suponiendo una inflación 2017 del 21%, un nivel devaluatorio del PESO en 16% anual, la actividad que afrontemos debe ofrecernos una rentabilidad en Dólares no menor al 6%, de modo que superemos la inflación y ganemos una renta.

La rentabilidad objetivo debe llevarnos a plantear rendimientos objetivos y delinear costos y precios de venta de la futura cosecha.

Para ponerlo en un ejemplo, supongamos un trigo con potencial de 40 qq/ha, a 100 kms del puerto o lugar de entrega (molino, etc), con un costo de implantación igual a 17 qq/ha, y costos de comercialización y cosecha de 11 qq/ha, nos queda un costo directo de 28 qq/ha.

En caso de ser en campo alquilado, suponiendo un alquiler de 16 qq/ha de soja, cobrándoles  al trigo 6 qq/ha de soja, y al cultivo de segunda los restantes 10 qq, estos 6 qq de soja equivalen a 9 qq/ha de trigo, tomando como referencia el precio futuro MATBA de soja Mayo 2018 en U$S 251,5/TN, y el precio futuro MATBA del trigo Enero 2018 en U$S 159/TN.

Sumando los costos directos y el alquiler aplicado a trigo resulta en un costo total de 37 qq/ha, lo que ofrece 3 qq/ha de ganancia, en caso de lograr los 40 qq/ha de rendimiento. Cuando traducimos estos números a Dólares, nos queda una rentabilidad del 6%, tal como lo planteamos más arriba.

Conclusiones: Tenemos un nivel de exigencia importante en cuanto a lograr un volumen objetivo, pero al mismo tiempo en mejorar los precios de venta del cereal, para lograr la rentabilidad objetivo. Sembrar Dólares este año a través de cultivos invernales, podría traernos la oportunidad de captar oportunidades de precio del cereal, sumado a nuestro tipo de cambio que alcance un nivel devaluatorio competitivo hacia el 2018, y a nivel macro, posicionar nuestro trigo en el mundo y conquistar más mercados, compitiendo con el resto de los proveedores, en una segunda campaña donde la calidad y la cantidad son tomadas en serio en nuestra forma de producir.
Ing. Agr. Marianela De Emilio

 INTA Las Rosas;  marianelasabrina@hotmail.com;  03471-15556108

 

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