Informe de Economía y Negocios

NOS AUSPICIAN

El problema no es la deuda, es la micro

El debate nacional está centrado en la posibilidad de pagar la deuda pública. Creemos que no hay riesgos de caer en cesación de pagos, y hay créditos suficientes para afrontar los pagos. El problema es la microeconomía, alta presión tributaria, suba de servicios públicos y el efecto pobreza.  

En el año 2019 el gobierno nacional, gracias al aporte del FMI tiene la posibilidad de tener financiado todos los pagos de la deuda pública. Las necesidades financieras del año 2019 son de U$S 47.600 millones, y las fuentes de financiamiento son de U$S 48.500 millones, de los cuales U$S 27.100 millones los aportaría el FMI y organismos financieros internacionales.

Salvado el año 2019 muchos analistas presentan dudas de lo que podría suceder en el año 2020. Sin embargo, en dicho año las necesidades financieras también están financiadas, se necesitan cubrir vencimientos por U$S 35,3 millones, los aportes del FMI y organismos internacionales suman U$S 9.900 millones, mientras que U$S 15.200 millones los aportaría el mercado doméstico vía refinanciación de deuda y pago de intereses.

En apenas dos años el FMI y los organismos financieros internacionales desembolsarían en el país un total de U$S 47.100 millones, y todavía hay debates incansables sobre si Argentina puede o no puede pagar la deuda. El debate debería consistir en qué hacemos para transformar el país con ese dinero.

Con estos datos en la mano podríamos decir que no hay riesgo alguno de comprar bonos argentinos, ya que el pago de los mismos estaría garantizado por la plata fresca que viene del exterior, a tasas del 4% anual, cuando los créditos que cancelamos tienen tasas superiores al 8% anual.

Todo tiene un costo en la vida, ese dinero se terminaría desembolsando, si Argentina durante el año 2019 tiene déficit primario 0, y si durante el año 2020 tiene un superávit del 1% del PBI, que serían aproximadamente U$S 5.200 millones para esa fecha.

El problema no es el pago de la deuda, tampoco la macroeconomía. Para el año 2019 la recesión es tan grande que seguramente las importaciones rondarían una suma menor a los U$S 60.000 millones, la caída de inversiones no alienta la importación de bienes de capital y menos aún artículo de consumo. Sin embargo, un tipo de cambio más competitivo y una cosecha sin problemas de clima severos nos colocaría con exportaciones que rondarían los U$S 70.000 millones. Esto no dejaría como resultado un superávit de balanza comercial de U$S 10.000 millones, que reduciría considerablemente el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos, ubicándolo en torno al 2% del PBI y acercaría a Argentina a los mercados voluntarios de crédito para el año 2020.

El verdadero problema pasa por la microeconomía. Para cumplir las metas presupuestarias que nos exigen para el desembolso de fondos, la presión tributaria en Argentina será la más elevada de los últimos 60 años. La viabilidad de los negocios se hará más compleja, porque deberemos soportar una suba considerable de los gastos de estructura, con ventas que no crecerán en igual proporción y costos que se tornan indomables.

El PBI que es la oferta de bienes y servicios de la economía durante un año, tanto en términos constantes como en dólares, bajó a niveles del año 2010. En dicho año la población era de 40 millones, hoy se ubica en los 45 millones de personas. Tenemos menos PBI y más población, en conclusión, somos mucho más pobres y la torta a repartir es más pequeña.

El peso de la deuda sobre PBI creció por ende el mercado se achicó, y tenemos una mayor necesidad de ahorro para poder honrar las deudas, ya sea públicas o privadas.

El problema está de la puerta de la empresa para adentro, en donde habrá que trabajar para reinventar productos y procesos, de modo tal de ser más eficientes y productivos.

El punto positivo, es que la caída en el PBI es tan grande, que no luce posible una profundización de la caída desde los niveles actuales, daría la impresión que llegamos a un piso, y que es probable que las noticias del exterior nos ayuden a que en los años venideros tengamos una salida ordenada.

En los días que corren vemos que la guerra comercial entre Estados Unidas y China comenzó a ceder, y resulta probable que antes del mes de marzo lleguen a un acuerdo y que esto descomprima el escenario internacional. La Reserva Federal de Estados Unidos dejaría de vender bonos en el mercado, y postergaría la suba de tasas dando más liquidez a los mercados mundiales. Brasil luce como una esperanza, más allá de todas las diferencias que podemos tener con el presidente Jair Bolsonaro, los mercados apuestan por una recuperación de la economía de Brasil (nuestro principal socio comercial). Las materias primas en general podrían estar en un piso, no veríamos una baja desde los niveles actuales, la recuperación en precio del petróleo, soja y maíz podría ser una muy buena noticia. Europa está definiendo como acuerda una salida del Reino Unido de la comunidad económica europea, y los ingleses debaten como separarse sin morir en el intento.

Conclusión

Ingresamos en un semestre de menor conflicto en los mercados mundiales, suba en las bolsas, más liquidez, tregua en las guerras comerciales y posibles mejoras en los precios de las materias primas.

Argentina tiene el financiamiento necesario para sortear los vencimientos de deuda de los años 2019 y 2020, por ende, hablar de la posibilidad de reestructuración de deuda luce absurdo en este escenario.

Los verdaderos problemas están en la microeconomía, en donde los empresarios y ciudadanos sufren una suba de los costos de estructura, ya sea por mayor presión impositiva, aumento de los servicios públicos, y una inflación que para el año 2019 se ubicaría en torno del 30% anual. Todo esto en el marco de una fuerte baja del PBI, y un efecto pobreza enorme.

Las elecciones presidenciales deberían ser el ámbito apropiado para que los candidatos nos indiquen que plan económico llevarán adelante y que políticas de estado implementarán, para que nuestro país se adapte al mundo que viene, en donde necesitaremos una reforma laboral, previsional, estatal, educativa y de seguridad. Para que esto ocurra se necesita un plan, consensos, esfuerzos y una sociedad consciente de los desafíos que tenemos que afrontar si queremos comenzar a crecer, porque desde el año 2010 estamos estancados, tenemos el mismo PBI y somos más habitantes.

 
Informe privado: Lo que tenes que saber del financiamiento 2019 y 2020.
La deuda que vencen en el próximo mandato presidencial.
¿Qué pasaría con el dólar en el año 2019?
Informe de economía internacional
 
Invita a un amigo a suscribirse gratis en www.salvadordistefano.com.ar

Seguinos en twitter en @salvadistefano
   

Informes anteriores