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Esta semana en Wall Street

Tras el dato de empleo de junio, los inversores pondrán toda su atención en la Reserva Federal. El Departamento de Trabajo anunció que el país generó 224.000 empleos en junio, cuando la tasa de paro subió una décima, hasta el 3,7%.

Cifras que demostraron un repunte en el mercado laboral patrio, que encadena ya 105 meses consecutivos de creación de puestos de trabajo, tras el traspiés sufrido en mayo, cuando los empleadores solo consiguieron sumar 72.000 empleos, una cifra revisada a la baja. De hecho, entre los meses de abril y mayo, EEUU creó 11.000 empleos menos de lo previsto.

De esta forma, la creación media de empleo de los últimos tres meses ascendió hasta los 171.000 empleos mensuales, frente a los 147.000 hasta el mes de mayo, mientras la tasa de participación laboral subió hasta el 62,9%, una décima más que en mayo. Este tímido incremento impulsó a su vez la tasa de paro, que continúa cerca de mínimos en casi medio siglo.

En lo que se refiere a la inflación salarial, las expectativas apuntaban un incremento interanual del 3,2%. No obstante, los salarios aumentaron un 0,2% en junio elevando la tasa interanual hasta el 3,1% el mes pasado, un ritmo más lento de lo esperado.

“Para los funcionarios de la Fed, la fortaleza del dato de empleo en junio aliviará las preocupaciones sobre un debilitamiento material del mercado laboral a corto plazo, pero esta no será la única referencia antes de decidir qué pasará con los tipos de interés en la reunión de finales de este mes”, indica Ellen Zentner, economista de Morgan Stanley.

La contratación a este lado del Atlántico estuvo liderada por el sector de la salud, que sumó 50.500 empleos así como el transporte y almacenamiento. El empleo manufacturero, que había sido relativamente débil, sumó 17.000 trabajos el mes pasado. Las empresas de construcción generaron 21.000 empleados más mientras el sector minorista eliminó 5.800 puestos de trabajo.

“El fuerte repunte de las contrataciones manufactureras son particularmente alentadoras”, reconoce Andrew Hollenhorst, economista de Citi. “Esto justo con el repunte de mayo en los pedidos de bienes duraderos, apunta a una cierta estabilización del sector”, añade. 

En estas circunstancias, algunas mesas de inversión comenzaron a replantearse si la Fed llevará a cabo un recorte de tasas de 25 puntos básicos el próximo 31 de julio como sigue descontando el 98,2% del mercado. 

Esta semana, el presidente de la Fed, Jerome Powell, ofrecerá su testimonio sobre política monetaria al Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes el miércoles y el Comité Bancario del Senado el jueves, donde los inversores estarán atentos para ver si presenta un caso sólido que indique una posible rebaja de tipos a corto plazo. 

Además, de las declaraciones de Powell, el miércoles también conoceremos las actas del Comité Federal de Mercado Abierto también se darán a conocer. Powell también tiene previsto hablar el martes en Boston en una conferencia de la Fed para discutir la efectividad de sus pruebas de estrés a los grandes bancos.

Esta semana también arranca la temporada de resultados trimestrales. El martes, se espera que Boeing informe una caída en las entregas de su segundo trimestre, afectada por el extenso número de aviones 737 en cuarentena. Los analistas estarán muy pendientes sobre la cantidad de pedidos que el Max generó durante el trimestre, para tomar el pulso a la confianza del mercado en el avión.

Ese mismo día también presenta cuentas Peps y Levi Strauss. El consenso espera un aumento en los ingresos a medida que el denim vuelve a experimentar un aumento en su popularidad. El jueves le toca el turno a Delta Air Lines. Las expectativas apuntan a un aumento de beneficio e ingresos, ayudado por la fuerte demanda en el país.
 

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