El Mundo y los Negocios

NOS AUSPICIAN

ESCALOFRÍO GEOPOLÍTICO

En nuestra última edición semanal habíamos abordado la extremadamente baja prima por riesgo que le estaban asignando los agentes de inversión al riesgo que emanaba del frente político estadounidense y el tenso ambiente geopolítico centrado en el comportamiento de Corea del Norte, que hasta la fecha parecía irrelevante en un contexto donde el optimismo era desbordante. Sin embargo, el martes el tono y las palabras que utilizó el Presidente Trump para referirse al conflicto generó escalofríos tras que mencionase que Corea del Norte debe dejar de amenazar a Estados Unidos sino se encontrará con fuego, furia y poder que el mundo jamás ha visto. Ello inmediatamente fue replicado por el gobierno de Kim Yong-un señalando que dicho país se encontraba detallando un ataque a Guam que es un territorio estadounidense en la región asiática. 

Es así que el rally que se venía plasmando en Estados Unidos el día de ayer se desinfló en cuestión de minutos dejando nuevamente al S&P 500 levemente por debajo de 2,475, el techo de la banda en el cual viene operando en el corto plazo. Por su parte vimos como el mercado japonés se desajustó -1.3% y los mercados europeos vienen cediendo del orden de -1%. El problema de los comentarios que van y vienen es que como suele ocurrir habrá un punto sin retorno diplomático donde las partes tendrán que actuar para no perder credibilidad. Ya sabemos del historial de guerra que tiene Trump en el breve periodo de presidencia enviando misiles a Siria y dejando caer la “madre” de todas las bombas en Afganistán en el mes de abril. Por ahora, la única ventaja diplomática existente es que tanto China como Rusia acordaron junto al resto de la comunidad internacional las sanciones económicas impuestas por las Naciones Unidas el fin de semana pasado, con ello aislando al gobierno de Kim Yong-un pudiendo hacerlo reflexionar acerca del siguiente paso que dará, ya sea este bélico o diplomático.

Por su parte, algunos hicieron memoria a las palabras utilizadas por el Presidente Harry Truman el 6 de agosto del año 1945 cuando anunció que Estados Unidos había detonado una bomba atómica en Japón argumentando que si no dicho país no se adhería a los acuerdos planteados Estados Unidos desplegaría poder como jamás había visto el mundo con antelación. En este contexto también vimos como las tasas soberanas a nivel mundial se comprimieron dejando a la tasa a 10 años estadounidense girando en torno a 2.24% mientras que el yen, dada la proximidad a la zona de conflicto, se apreció dejándolo en ¥109.80. A medida que los dimes y diretes entre Trump y Kim Yong-un van en escalada algunos inversionistas optarán por resguardar sus ganancias regionales devolviendo sus fondos a Japón a la espera del posible desenlace de eventos en los próximos días. Finalmente, no nos debemos olvidar que Trump podría también estar utilizando este conflicto a favor de su administración tapizando los titulares de prensa mientras que la investigación acerca de Rusia y la relación con el séquito de Trump queda en el trasfondo.   

Sin embargo, uno de los eventos bursátiles más importantes en la sesión de ayer, que fue completamente opacado por los acontecimientos geopolíticos, fue la extensa entrevista que otorgó el CEO de JP Morgan Chase, Jamie Dimon, a un medio de televisión especializado, donde aparentemente se desdijo sutilmente de los comentarios que había esgrimido durante la entrega de resultados trimestrales hace un par de semanas atrás. En un tono cordial y hasta cuasi ministerial habló de la grandeza del país y la colectividad necesaria para mejorar la imagen del país. Reiteró la necesidad de una reforma tributaria sin identificar a culpables del desmán político existente. No obstante, aprovechó una de las preguntas para argumentar que a este punto él no compraría deuda soberana de “ningún país” dado el proceso de experimentación monetario que se viene por delante a medida que los bancos centrales van revirtiendo los programas de liquidez. Sin entrar en detalle argumentó superficialmente que la tasa de los bonos del tesoro a 10 años podría sufrir un evento inesperado alcanzando con ello, con una probabilidad remota, generar un evento disruptivo de mercado.

Estos comentarios en cualquier otra circunstancia pudiesen haber tenido un impacto sobre la estructura de tasas ya que uno de los principales bancos estadounidense está argumentando la falta de interés por instrumentos soberanos de largo plazo sumándose al desinterés que formalizará la Reserva Federal en septiembre al dejar de reinvertir los vencimientos en papeles soberanos. Habiendo denotado aquello la tasa a 10 años tomó la dirección opuesta cediendo -3 puntos base hacia 2.24% contradiciendo la latente preocupación de Dimon quien se abstuvo de argumentar que el mercado de renta fija estadounidense se encuentra en una burbuja, como dio a entender hace un par de años atrás cuando las tasas se encontraban sustancialmente más bajas.   
 
En el frente inflacionario cabe destacar que el dato general en China sufrió un leve retroceso cerrando el mes en 1.4% (desde 1.5%) mientras que la inflación al productor, que venía cediendo en meses recientes, se mantuvo en 5.5% por segundo mes consecutivo. A pesar de la caída en los precios de los alimentos del orden de -1.9% año a año la inflación proveniente de los productos y servicios no alimenticios continúa expandiéndose del orden de 2.3% año a año. Por ahora, es de esperar que las autoridades monetarias no adopten ninguna medida extraordinaria ya que la economía se viene expandiendo del orden de 6.9% y la tasa de instancia monetaria se encuentra en 4.35%. A su vez las autoridades han evitado una salida de fondos del país por ende la tasa real sigue siendo atractiva (casi del 3%) en relación a otras alternativas de inversión. Durante el fin de semana se estarán publicando los datos de actividad económica del mes incluyendo la producción industrial (actualmente en 7.6%) y ventas retail (actualmente 11%)

 

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